• Pablo Cabrerizo

Cómo preparar tu casa para una nueva pandemia.

En efecto amigos, nunca habíamos pensado que esto podía ocurrir y nuestras casas no están pensadas para un confinamiento, para habitarlas durante tanto tiempo, tantos días y poder hacer todo lo que nos gustaría en ellas.


No tenéis hueco en la cocina para toda esa levadura que habéis comprado, no os cabe el papel higiénico en el cuarto de baño, la mesa para ocho del comedor que no has llenado nunca la estás usando ahora para trabajar en el salón que está inundado de juguetes porque tus hijos no tienen otro sitio donde jugar.


Además de todo eso, vuestra situación familiar ha cambiado y a vuestra casa le sobran o le faltan habitaciones desde hace tiempo, no tenéis hueco para esa isla de mármol en la cocina que habéis visto en Divinity, las facturas de gas y electricidad suben a la velocidad del rayo y has oído algo sobre unas ayudas para mejorar la eficiencia energética.


Pues nada, ahora que tienes tiempo, ¿qué mejor que emplearlo en mejorar tu propia casa? Coge una cinta métrica, papel y lápiz y empieza a medir. Si no se te da muy bien, lo puedes ir haciendo estancia por estancia y después unirlo todo en un mismo dibujo o en algún programa como floorplaner, que es gratuito, en castellano, online y muy fácil de usar.


Una vez que lo tengas todo medido, te recomiendo que pongas un papel transparente encima y empieces a tantear según tus prioridades. Lo más importante es olvidarte de los convencionalismos, sé prácticx y estruja tu sesera para descubrir cómo quieres vivir en tu casa. No es fácil porque llevamos toda la vida viendo y viviendo lo mismo, pero imagínate por ejemplo, poder separar o agrupar habitaciones según el momento del día o del año, o tener un vestidor con zona de lavado, secado y planchado de ropa.


Sí, sí, ya sé que estamos hasta arriba en casa, que si los “challenge”, que si la clase de yoga, el aplauso de las 8, el cumpleaños del vecino, la visita virtual de El Prado, el concierto de Rozalén… ya me gustaría poder dejaros en paz, pero como sé que no me vais a hacer ni caso no puedo evitar permitirme el lujo de proponeros esta tarea.


Y todo ¿para qué? Pues no os voy a engañar. Para que me contratéis y me lo traigáis al estudio o me lo enviéis por e-mail, le demos una vuelta para ver si es viable o hay que modificar algo, hagamos un estudio económico para ver cuánto os costaría y realizar el proyecto completo para pedir la licencia de obra, comprobar que en la obra se hace todo correctamente y que la próxima pandemia os pille mejor preparados y que el resto del tiempo viváis en un espacio mejor adaptado, mejor aprovechado y más sostenible. ¡Ánimo!





© copyright 2020. Todos los derechos reservados    www.cabrerizoarquitecto.com